jueves, 20 de octubre de 2011

EQUIDAD

La palabra equidad viene del latín aequitas-atis, originariamente igualdad de ánimo. Y de aequus, igual. Más genéricamente, igualdad. Al parecer aequitas-atis viene a su vez del término griego epiekeia (επιεικεία). Epiekeia está compuesta por el prefijo επι-, que significa encima, sobre, además, también, luego o después; y la raíz εικοσ, esperable, conveniente, razonable o justo. No obstante, Tomás de Aquino entiende que en griego επιικεζ es lo conveniente o decente, ya que επι significa sobre; e ικοζ , obediente. Por medio de la επιικια se obedece de modo más excelente, observando la intención del legislador donde disuenan las palabras de la ley.
     Epiekeia y equidad podrían tener un mismo origen etimológico. Y en un principio, un mismo significado. Puede definirse como interpretación moderada y prudente de la ley, en contra de su sentido literal, pero siguiendo la mente del legislador según las circunstancias de tiempo, lugar y persona. Se entiende que sólo puede aplicarse a las leyes humanas, y no a todas.
     Platón y Aristóteles son los primeros en utilizar el término epiekeia que los latinos y escolásticos transcriben como aequitas-atis.  Para ambos la ley general no puede prever todos los casos posibles, sino que ha de atender sólo a lo que ocurre en la mayoría de ellos. Lo universal no puede incluir todos los casos concretos. Para ambos la epiekeia sería una forma de justicia que tiene en especial consideración los casos particulares. No obstante, uno y otro valorarían de modo muy diferente esta forma de justicia.
     Platón en "La República" opina que la sabiduría práctica del hombre al frente de los asuntos públicos está sobre las leyes. El hombre político, dotado de sabiduría y prudencia, debe juzgar en cada caso concreto lo que es más conveniente hacer. Al final de la vida, sin embargo, Platón piensa que de hecho es muy difícil encontrar un hombre político sabio y recto, y por eso opina en “Las Leyes” que la comunidad política debe regirse por leyes generales. No obstante, las leyes son sólo una especie de sustituto de ese hombre político idealizado. Por tanto, deben ser lo más absolutas posibles para asemejarse a las decisiones concretas del hombre político. De ahí que la epikieia sea considerada como una debilidad, un salirse del campo ideal para dar lugar a una misericordia de carácter particular, humano y sentimental.  La epiekeia aparece así como una desviación de la justicia general.
     La epiekeia, según Aristóteles, no aparece como una desviación o excepción de la ley, sino como una corrección de la misma. Las piedras para edificar los muros de Lesbos son desiguales. No pueden por eso medirse si la regla no es flexible. No son las piedras las que deben adaptarse a la regla, sino la regla a las piedras (Retórica, lib. 1, cap. 13, n° 137a; Ética a Nicóm., lib. 5, cap. 10, 1137a1138a). Para Aristóteles, pues, la ley es justa, pero la epiekeia es más justa todavía, en el sentido que va más allá de la ley, ya que ésta no puede incluir los casos concretos, como hace la epiekeia. (Ética a Nicóm., n° 1137a,2,1138a).
     Mientras que para Platón la epiekeia es una desviación de la verdadera justicia, para situarse en la mera misericordia, para Aristóteles la epikieia es la expresión de un derecho más profundo y auténtico que el de la ley. Y sirve para corregir y completar la ley misma.
     No obstante, aunque epiekeia y equidad pueden considerarse sinónimos, en el ámbito ético-jurídico suelen tener matices diferentes. La epiekeia (trascripción más afín al término griego) se refiere más a la ciencia moral y al fuero interno, mientras que la equidad se refiere al campo del derecho positivo y al fuero externo. Algo similar ocurre con los términos etica y moral. Aunque sinónimos, en el ámbito filosófico se suelen matizar. La  ética (transcrita directamente del griego) se refiere más a la reflexión sobre el fundamento de las normas; y la moral (término de origen latino con el que Cicerón transcribe ethos) se refiere más a las normas como cuerpo de doctrina asumidas por fe o tradición.
     En la época moderna, Giuseppe Lumia ha definido la equidad como el juicio atemperado y conveniente que la ley confía al juez. La equidad constituye el máximo de discrecionalidad que la ley concede al juez en algunos casos, cuando la singularidad de ciertas relaciones se presta mal a una disciplina uniforme. Lumia expone que la equidad no debe confundirse con el mero arbitrio, porque esto significaría un mal uso por parte del juez de sus poderes. En cambio, cuando decide conforme a equidad, respeta aquellos principios de justicia que se encuentran recibidos por el ordenamiento jurídico positivo o que son compartidos por la conciencia común

3 comentarios:

  1. Emanuel kant, considera que la Equidad se ubica en una esfera meta jurídica, no tiene que ver con las leyes y por lo tanto concierne mas al fuero interno a la conciencia y no a los tribunales.

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  2. Emanuel kant, considera que la Equidad se ubica en una esfera meta jurídica, no tiene que ver con las leyes y por lo tanto concierne mas al fuero interno a la conciencia y no a los tribunales.

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